jueves, 16 de julio de 2015

¿Cuándo acaban los cólicos del lactante?

    Buenos días :). Después de la encuesta que os hice hace un tiempo vi que, aunque no a todos, a muchos os gusta leer mis experiencias con Paula. Pues sentaos y preparad café calentito (u horchata con fartons, que estamos en verano), y preparaos para una lectura entretenida y sincera.

cólico lactante bebé

    Empezaré por el principio. Cuando Paula nació, creí que era un bebé bastante estándar. Era duro atenderla siempre, llevarla en brazos 24 horas (de las que 22 eran además pegada a la teta), y no poder hacer nada ni siquiera cuando ella estaba dormida (porque si la dejabas en la cama, siempre lo notaba y se despertaba). Pero eso era lo normal y lo esperable, ¿no? Después vino mi madre de visita, y empezaron mis sospechas. A ella no le parecía muy normal esto que cuento... según ella, mi hermana y yo, y también mi sobrina que va a cumplir 2 años pronto, podíamos dormir solas en la cuna, o estar despiertas un ratito solas y sin llorar (más de 1 segundo, al menos). Yo empecé a sospechar que Paula era un bebé diferente... y que atender a un bebé era siempre duro, pero por lo visto había distintos niveles. 

    Al mes de nacer Paula más o menos, me animé a salir de casa. Empecé a quedar con otras mamás que había conocido en el curso preparto, que ya habían tenido a sus bebés, y mis sospechas se confirmaron. Había bebés que se dormían solos (pocos, pero había) y había bebés que se dormían en brazos y luego podían quedarse en cualquier superficie rodeados de ruido y durmiendo sin problemas. Había incluso bebés que tras dormirse en brazos necesitaban un silencio absoluto para seguir dormidos si los soltaban en la cama. Pero no había ningún bebé que solo pudiera dormir sin llorar en brazos... y durante toda la siesta. Bueno, sí había uno. Paula. 

    Por suerte para mí y para Paula, yo soy una persona muy paciente, y entendí y decidí desde el principio que si mi hija necesitaba brazos y contacto continuo, eso es lo que yo le iba a dar dado que tenía la posibilidad de hacerlo (ya que hasta que cumpla diez meses seguiré de baja maternal y mi única tarea es atenderla a ella). Le daría la seguridad de que siempre que me llamara, acudiría. Eso no quita que yo me preguntara una y otra vez por qué otros bebés desde el mismo momento de su nacimiento podían dormirse solos, o al menos permanecer dormidos solos una vez que se dormían en brazos. Y no era que yo hubiera acostumbrado a la mía a los brazos como muchos se empeñan en creer... Los otros bebés sencillamente actuaban como os cuento desde el principio. No les habían dejado llorar y llorar para conseguir cambiar su conducta. Eran así desde siempre. Lo sé porque a esos bebés los conocí desde que nacieron y ya os digo que eran diferentes a  la mía desde el minuto uno. En cualquier caso, si hubieran sido así por haberlos dejado llorar, no es algo que yo hubiera "repetido"... Y sí, desde que Paula nació he oído varias voces culpándome a mí de su inconformismo ("la has malacostumbrado", "si la dejas llorar dos días ya no llora más", e incluso un... "tú acostúmbrala al meneíto y ya verás" por parte de una señora desconocida en un centro comercial. Sin comentarios). Pero bueno, yo a lo mío. Oír, callar, y hacer feliz a mi hija.

    Dadas las muchas siestas que ha hecho Paula en mis brazos, he tenido mucho tiempo para leer en la tableta. Y leí mucho sobre los cólicos del lactante. Al principio, lo reconozco, me cabreé un poco. Me había leído todos los libros de Carlos González, y se supone que los niños de las tribus de "diossabedonde" no lloraban ni tenían cólicos porque iban todo el día en brazos. En teoría siendo unas madres ejemplares que cogieran mucho en brazos a sus bebés, los cólicos ni aparecerían. Pero mi hija iba del brazo a la teta y viceversa, y aún así, parecía tener "cólicos" igualmente. Investigando más llegué a la conclusión de que Paula no tenía ningún cólico, simplemente era una niña que necesitaba más brazos y más teta que la mayoría de los bebés. Y que además de adorable y besable, era inconformista e impaciente. Y casi siempre se sentía insatisfecha. Sé que diréis que todos los bebés lo son. Pero insisto. Hay niveles. Los llaman bebés de alta demanda. Pero por mí como si se llaman bebés de lágrima floja, o bebés que expresan lo que quieren de forma eficiente. Eso es lo de menos...

cólico lactante bebé

    Lo que vengo a deciros hoy, es que al fin, hemos llegado a un estado mucho más llevadero del que habíamos tenido hasta ahora. Carlos y yo lo comentábamos el otro día. Al principio todos nos decían que a los tres meses los bebés cambian y los cólicos desaparecen. El caso es que no fue así, y nos sentimos un poco frustrados. Luego nos dijeron que a los seis meses notaríamos otro cambio. Pues no, no notamos nada. Paula seguía igual de bonita, abrazable y mimosa... pero también igual de inconformista. Sin embargo, vengo a deciros que hay esperanza. Y que a los 8 meses, ¡Paula es otra! Después de días y días de teta, colecho, porteo y mimos... Paula se ha hecho mayor. Ahora que es capaz de ver el mundo con sus ojos abiertos y curiosos, creo que incluso disfruta yendo más de 10 minutos en el carricoche despierta. Ahora, cuando se duerme en el fular y la soltamos en el carricoche por la calle, continúa dormida. Ahora, cuando la dejas en el suelo y te sientas a su lado, es capaz de explorar y jugar con los juguetes durante más de 5 minutos sin llorar. Ahora cuando comemos, puedo hacerlo sin ella enganchada a la teta. Ahora, cuando se duerme tras media hora de canciones y paseo en brazos por la noche, se queda plácidamente dormida en su cama, y sólo se despierta una o dos veces entre las 9 y las 12 de la noche (después de las 12 hacemos colecho). 

    Así que este es mi mensaje para los nuevos papás de bebés "diferentes": ¡sed pacientes! Un día, vuestro bebé cambiará. Puede que no sea a los 3 meses como muchos os prometen, o puede que no sea a los 6. En nuestro caso ha sido a los 8 meses, pero igual podría haber sido antes o después. El caso es que llegará el día en que todo se irá simplificando. Hasta entonces la única medicina son muchos brazos, un montón de canciones, mogollón besos y paciencia, mucha paciencia. Mi único consejo es que mientras ese día no llegue, busquéis ayuda, y tratéis de ser empáticos y pacientes no sólo con el bebé, sino con el otro miembro de la pareja. Seguramente todos (vosotros y el bebé) hacéis lo que podéis, y el nivel extremo al que a veces te lleva un niño llorando tantas horas seguidas puede hacer estragos. No es el momento de discutir. Es el momento de remar todos el mismo barco. Porque sí, tras mucho remar, la marea bajará (creedme). Y entonces podréis mirar atrás y ver que ya habéis recorrido un largo camino. Y sabréis que es el momento de haceros un selfie de familia los tres juntos, con el mar de fondo y disfrutando del paisaje que os rodea. Y estaréis, como yo, agradecidos y felices de la pequeña familia que habéis creado pasito a paso. Gracias Paula y gracias Carlos**. A una por hacerme mamá, y al otro por hacerme feliz*.

cólico lactante bebé

* Por hacerme feliz, y por hacerme paellas y arroces al horno cada fin de semana. :)
** Carlos se acaba de leer la entrada y me comenta que se me ha ido un poco la pinza con el final melodramático de la entrada... qué exagerado :-P
Firma Monica
:) :( ;) :P :D :/ :x :* :O :S :| B) :w :a :)) :(( O:) 7:) 7:P X( (:| =)) I-) 2:P =DD X_X :!! :q ^_^ :ar!



7 comentarios

  1. Habia escrito un super comentario y se ha borrado, a ver si después vuelvo a tener inspiracion.

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    1. Vaya... Pues anímate que me has dejado con la intriga, jaja. Un beso grande :)

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  2. Se de lo que hablas, mi hija mayor fue así, ahora es una niña maravillosa, exigente, decidida, super sensible... Sus hermanos cada uno diferente, desde eñ nacimiento los bebes spn estado puro

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  3. Mi pequeñaja también era como Paula. Además de la dependencia desde el minuto 1 (ya en el mismo paritorio lloraba a gritos cuando le tocaba alguien que no fuera yo), comenzó a los 10 días con colicos muy fuertes que cada día se iban alargando más y más horas. Se retorcía de dolor y nosotros día y noche pegados a ella, impotentes sin poder hacer nada para aliviarle (probamos masajes, ejercicios, omeopatia, terapia con sonidos... nada funcionaba). En torno a los 4 meses encontramos la solución utilizando unas gotas de un prebiotico que ayudo a que su flora intestinal madurase y los colicos desaparecieron. El problema es que pata aquella ya se había adaptado a dormir en brazos y siempre acompañada por lo que fue imposible ponerla en su cuna ni un solo minuto. Sus hábitos de sueño son muy extraños, despierta muchas veces a la noche y apenas duerme durante el día. Siempre tengo que estar cerca cuando duerme, principalmente de noche, porque me demanda constantemente. Tomo pecho hasta los 10 meses. Ahora tiene 18 meses, y aunque hemos mejorado en muchas cosas, seguimos teniendo problemas con los hábitos del sueño. La guardería ha mejorado mucho la situación, sobretodo a lo largo del día. Hemos conseguido que investigue sola, que sea más independiente, que juegue sola, que se entretenga sin tener que estar nosotros pegados. Es duro pero como tu bien dices poco a poco todo se va normalizando. Me ha encantado tu post, me siento muy identificada con la situación. Paciencia y cariño! El resto viene solo. Un abrazo! !

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  4. Como bien dices, hay niños que no necesitan tantos mimos y no son tan exigentes como otros, en mi caso la bichito era bastante despegada, y lo sigue siendo, ajjaja supongo que influyó que el primer mes de vida lo pasamos separadas más tiempo del que hubiermos querido, al estar en neonatos. Así que me alegro que veas que tu esfuerzo por comprenderla y empatizar con ella haya tenido su resultado y es que Paula será una niña muy feliz sabiendo que sus papás están ahí.

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  5. Felicidades Mónica, a ti y a tu pareja. Por dejarte llevar por tu instinto, informarte y no dejarte llevar por "consejillos" de tres al cuarto. Y gracias por compartir. Formais un gran equipo.

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  6. Mi peque tiene 4 meses y una semana y me siento super identificada contigo, ni ir al lavabo puedo, ni vestirme, ni fregar platos, ni tender la ropa nada, nada, nada, hubo una pequeña luz a los tres meses que parecia que iba a mejorar, pero a vuelto marcha atrás y sigue igual, con pequeños cambios...por ejemplo ya no tiene ese radar (como decia mi marido) cada vez que la dejamos de los brazos dormida, claro siempre dependiendo del día y otras muchas más cosas, a ver...ah si el carrito!!!Ahora se queda en el carrito sentada y enseguida se duerme antes imposible el carrito...lo llevabamos de adorno, cuantas veces he llegado a casa con ella en el portabebes y el carrito de adorno, el portabebes siempre va en el carro por si acaso, pero la verdad hace tiempo que no lo uso, aix no se que mas explicarte... pero simplemente para que veas que tu bebita no es la única.

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¡Qué tengas un día genial, señor/a comentarista!