jueves, 30 de julio de 2015

Cómo aprovechar al máximo una fuente

    ¡Buenos días! ¿Qué tal? ¿Habéis pasado ya por la cafetería a tomaros conmigo ese café con magdalenas? Somos las de la mesa pequeña de la esquina del fondo. Estamos planeando grandes cosas, pero sin ti no sabemos si serán posibles. Venga, ¡siéntate con nosotras! Hagamos que el blog siga vivo y que estos tres años no hayan sido más que el comienzo de algo que vosotras creasteis conmigo. ¡Póngame un capuccino con una magdalena de chocolate, por favor!

    El caso es que por ahora, aquí estoy de nuevo con vosotras en mi última semana pre-vacaciones. Pero no os preocupéis que entre planes de verano, excursiones al lago y hacer maletas, he encontrado un hueco para preparar esta entrada. Y así os dejo con ganas de probar las múltiples posibilidades de diseño que ofrece una única tipografía. ¿Vamos al lío?

    Estamos acostumbrados a combinar distintas fuentes para conseguir efectos chulos en nuestras láminas, carteles, o entradas del blog. Genial. Pero creo que a veces nos olvidamos de que una misma fuente tipográfica puede dar mucho de sí. Sin ir más lejos, en Powerpoint, podemos cambiar cosas como el color, el contorno, el relleno, las sombras, el reflejo... En fin, un montón de características que hacen que una frase escrita con un único tipo de letra sea de todo menos aburrida. Hoy os voy a demostrar que una misma palabra puede lucir de muy diferentes maneras a pesar de estar siempre escrita con la misma fuente. En este caso voy a usar la tipografía Monoment, que es una de mis favoritas y que podéis descargar gratis para uso personal. ¡Empecemos!

    He comenzado aplicando diferentes efectos de sombra a la misma palabra en cuatro colores distintos. Simplemente jugando con las opciones de sombra en Powerpoint (transparencia, tamaño, desenfoque, ángulo y distancia), podemos conseguir cosas tan molonas como estas que os enseño.
aprovechar tipografía monoment
    A lo mejor viendo las cuatro posibilidades de una vez no os dice mucho, pero imaginad el título de vuestro blog utilizando una de las variantes. Os pongo un ejemplo con el mío para que veáis cómo podría quedar.
aprovechar tipografía monoment
aprovechar tipografía monoment
   



martes, 28 de julio de 2015

¿Me invitáis a un café con magdalenas?

    ¿Cómo te sentirías si tu trabajo de los últimos 3 años se perdiera, y tuvieras que comenzar de cero? Pues así he estado yo con el blog hasta hace un par de días. Venga, sentaos y os cuento de qué va esto. 

botón donar blog

    Como expliqué en facebook, tuve un pico de visitas puntual que hizo que Dropbox bloqueara los enlaces públicos de mi cuenta gratuita en la que están alojados todos los recursos gratuitos y descargables del blog (que ya son muchos), así como un montón de imágenes que utilizo en cada entrada (incluyendo la firma, las imágenes de las galerías de ilustradores, etc). Mi reacción inicial fue de cabreo. Me puse un poco negativa ¿3 años de trabajo para que el blog muriera de esta manera? Volver a subir todos los archivos a otro servidor, cambiar todos los links de las entradas a mano para que en cualquier momento volviera a pasar lo mismo, hipotecando para ello mis vacaciones y esos 15 minutos libres que tengo al día durante los próximos meses, solo para tener el blog de nuevo funcional, no entraba ni entra en mis planes. El blog me divierte, pero publicar 2 o 3 veces a la semana contenido de calidad es algo que lleva mucho trabajo, y que me roba tiempo con Carlos y con Paula. Un tiempo escaso y por el que no gano dinero. Sí, el blog me da muchas satisfacciones, pero volver a hacer algo que ya había hecho, y que además es una tarea aburrida y rutinaria que me puede llevar bastantes meses... no entra en mis planes. Imposible.

    ¿Y entonces? ¿era este el momento para cerrar el blog? Esta posibilidad es la primera que me vino a la cabeza. La que me hizo andar con cara triste por casa en plan "luto blogueril" durante un tiempo. Pero después de unas horas apenada dando vueltas por casa, me puse a arreglar lo esencial y entonces, se me ocurrió que igual existía otra posibilidad. 

    La alternativa era pagar a Dropbox para que de nuevo activara todos los recursos, freebies y descargables que os ofrezco de forma gratuita (la primera vez que pasa se puede solucionar, pero a la segunda... Dropbox lo bloquea todo "temporalmente"). O quizá pagar a Dropbox durante unos meses, y mientras tanto ir traspasando el blog a otro dominio no gratuito (es decir, abandonar blogger).

    Pues ahí seguía yo dándole vueltas a los gastos que ello supondría, cuando de repente después de tres días sin el blog operativo, Dropbox decidió darme una nueva oportunidad y activó de nuevo los links. Así que el blog está ahora a pleno rendimiento de nuevo...

    Sin embargo, la cuestión es que este suceso me ha hecho pensar mucho. Esto puede volver a suceder cualquier día. Y no quiero tener que pasar por esta incertidumbre que tan mal cuerpo me ha dejado. El blog en su estado actual ya no es sostenible. Sois ya tantos los lectores del blog (más de 100000 visitas al mes... ¡GRACIAS!) que me veo en la obligación de tener que dejar de usar hosting gratuitos, así que debe o profesionalizarse o desaparecer. No me parece justo pagar por algo que doy gratis (¡obviamente!). Y si a mí no me parece justo, ya os podéis imaginar lo que le parece a mi marido... al que le llevo robando horas de compañía y de ver películas juntos mientras escribía entradas y diseñaba recursos para el blog durante los últimos 3 años. ¿Y entonces?

    Entonces me acordé de vosotros. De ti. De ti que siempre me agradeces las cosas que doy gratis. Que me animas cuando me quejo de la lluvia en Berlín, y que vienes puntual cada martes y jueves a leer las cosas que publico, a descubrir conmigo ilustradores, a escuchar historias sobre Paula o Berlín y a descargar los diseños que comparto. Se me ocurrió que igual a ti no te apetecía que cerrara el blog. Y que si fueras una amiga y quisieras seguir disfrutando de nuestra mutua compañía, no dudarías en ayudarme, por ejemplo invitándome a un café con leche y magdalenas




jueves, 23 de julio de 2015

Descubriendo a Naranjas y Zapatos

    ¡Ya es jueves! Y nada menos que jueves 23 de julio. Un jueves más, y ya estaremos en agosto. Parece mentira lo rápido que pasa el tiempo... A veces siento que los buenos momentos se me escurren entre los dedos. Eso mismo debió pensar el ilustrador que hoy os voy a presentar, que decidió recoger los mejores momentos de su día a día en las ilustraciones que publica desde hace unos meses en su blog. Hoy descubrimos a ¡Naranjas y Zapatos!

    El ilustrador que hay tras el blog "Naranjas y Zapatos" se llama Julián y está casado con Patricia. Son papás de un niño que, como todos, de vez en cuando se cae. ¿Y por qué os cuento esto? Porque una de esas caídas, hizo que sus padres se mosquearan entre sí, y sirvió de inspiración para la creación de la primera de las ilustraciones que hoy Julián publica en su página. Esa y otras muchas situaciones cotidianas de esta familia son las que se reflejan en los dibujos que hoy os comparto aquí.

Naranjas y zapatos ilustraciones familiar
Dibujo imposible de acabar

Naranjas y zapatos ilustraciones familiar
A la carrera / Abrazo de tres


Naranjas y zapatos ilustraciones familiar
Cansado